X

Colectivo Veinti3

Nicaragua, activo desde el 2010
Colectivo Rhizom (Austria, desde 1988), comunidades de Chinandega (Nicaragua), EAT (Tegucigalpa-Bogotá).

El Colectivo Veinti3 fue fundado por Consuelo Mora, Darwin Andino y Moisés Mora en el 2010. Cuenta con una estructura abierta, donde participan artistas de diferentes ámbitos, nacionalidades y posturas. Para el proyecto Desde aquí, en la Décima Bienal Centroamericana, participan: Consuelo Mora, Darwin Andino, Moisés Mora, Juan Carlos Mendoza y José Montealegre. Además se suman los artistas de EAT (Honduras / Colombia) Léster Rodríguez, Lucy Argueta. “Si el mundo del arte es cerrado, aburrido y arrogante, es deber de las y los artistas jóvenes crear plataformas diferentes. Ya que no se puede cambiar el arte contemporáneo, al menos que sea un descenso divertido.” Colectivo Veinti3


En la X Bienal Centroamericana:

Colectivo Veinti3
Desde de aquí, 2010 – 2016
Instalación
Cortesía de todos los participantes. Con la colaboración de proyecto museo del MUSEO – Universidad de Costa Rica, Sede del Caribe

En torno al proyecto Desde aquí:

Desde aquí es un proyecto desarrollado por Colectivo Veinti3 de Nicaragua y Rhizom de Austria, entre el 2010 y el 2016. Se trata de un proyecto de arte relacional que continúa investigando una temática olvidada por la historia reciente: el uso del veneno Nemagón, un genocidio ocurrido en nuestros países bananeros.

Parte del proyecto fue tomar el espacio público de las comunidades afectadas por el veneno. Se realizaron acciones especificas, eventos e intervenciones artísticas. Aprovechamos, primero, que en Chinandega (Nicaragua) el tema sigue vigente y en boca de las personas. En segundo lugar, que en Austria –país consumidor de frutas tropicales– se puede informar desde al arte a una población que desconoce las desigualdades con que se ha creado este mercado y que puede reaccionar desde el boicot.

El Nemagón se esparció en las fincas bananeras justo cuando se descubrió su alto nivel de toxicidad. La empresa United Fruit Company compró todo el veneno –que ya estaba prohibido– y continuó usándolo en sus plantaciones. Esto produjo no sólo muertes casi inmediatas de trabajadoras y trabajadores de las fincas, sino también muertes posteriores y enfermedades en las nuevas generaciones, puesto que las aguas siguen contaminadas.

Desde aquí hizo un pacto con las personas afectadas en esas comunidades : alejarse de la consigna y la militancia tradicional ya presente en la región y aprovechar los mecanismos de la creatividad para decir las cosas de otro modo. Colectivo Veinti3